sábado, 1 de marzo de 2008

Un Cuento en la Vida de Un NIño.


El cuento es para los niños, enfrentarse al mundo que lo rodea a través de la magia de su propio mundo interior, es crecer de una manera natural, permitiendo que se desarrolle apropiadamente en cada una de sus etapas. Lastimosamente hoy con el avance de la ciencia y la tecnología, los niños y niñas han perdido ese enlace con la lectura de los cuentos, dedicándose más a los vídeo-juegos y al manejo de Internet. No es que esté negada o reniegue a la informática, en absoluto, pero si es de hacer una reflexión en cuanto a su uso y las consecuencias que estos generan en niños y niñas. No debemos permitir que les roben a estos, esa etapa de la vida, tan llena de magia y de inocencia. Les muestro un artículo que encontré y que me parece importantísimo, a propósito de este blog.


Desde tiempos inmemoriales se han explicado cuentos, los cuentos forman parte de la vida de todos los pueblos, de todas las culturas, de todas las civilizaciones.

Los cuentos los relatos míticos las fábulas y las leyendas tienen unos rasgos que las caracterizan. En el cuento aparecen seres sobrenaturales, emancipados de los dioses, ofrecen dones a los héroes, o al contrario les proporcionan dificultades.

El cuento reproduce un escenario de iniciación, marcando el duro transito entre la vida del niño y la del adulto por medio de un cambio, de una muerte y de una resurrección. Donde la lucha contra el monstruo,(el mal ), los obstáculos que hay que vencer, los enigmas que hay que resolver son los que dan sentido y estructura al cuento. Sobretodo en los cuentos de los hermanos Grim y de Perrault que recogen la literatura oral europea, se observa como lo importante no es lo que son sino lo que hacen. El cuento está situado fuera del tiempo y algunos temas encuentran su origen en los rituales, como los de la prohibición de abandonar la casa y los peligros que esto conlleva, cuentos de esta tipología pueden ser “La Caperucita rojo “ o Matxenca y el Oso “ o “Barba Azul” .

Los cuentos han reunido familias y clanes alrededor de un fuego, han pasado de padres a hijos, han traspasado fronteras y a pesar de todo no han perdido su esencia. Hoy día cuando explicamos cuentos a nuestros pequeños siguen teniendo la misma fuerza y vigencia, esto lo vemos en el silencio de los que los escuchan, en su expresión y en su sonrisa. Siempre se ha dicho que la cara es el reflejo del alma, cuando explicamos cuentos y vemos estas expresiones, observamos que el alma del que escucha sea mayor o pequeño , se abre y disfruta.

Que ingredientes tienen los cuentos para que produzcan este efecto?

Un verdadero cuento de hadas es como un organismo vivo, las secuencias de las imágenes se desarrollan con la misma estructura que una planta, crece a partir de una semilla y produce flores y frutos, si lo plantamos en nosotros, cada nueva lectura tiene nuevos significados para nuestra experiencia vital.

A través de las sencillas imágenes de los cuentos, se esconde una sabiduría que nos explica los procesos de la vida a nuestro alrededor y los procesos de nuestra propia vida. Es una voz que viene del pasado y cuando la sentimos vivifica y alimenta nuestra vida interior y este hecho puede ayudar al niño en su camino. El niño debe crecer confiado, debe saber que las cosas no siempre pasan como el quiere, pero que es capaz de afrontarlas.

Como padres debemos dedicamos al cuidado físico de nuestros hijos también debemos cuidar su entorno para proporcionarles un buen marco para el desarrollo racional y emocional.
Las imágenes, las metáforas, hablan directamente a esta mente emocional que es asociativa. Este es un hecho bien conocido para los profesionales de la publicidad. Pero en nuestro caso nos acerca a una adecuada comprensión de los cuentos maravillosos. Los niños no comprenden la realidad a través de la razón, pero en cambio tienen una gran capacidad receptiva que retendrá y guardará internamente estas imágenes, como una semilla y a medida que el niño va creciendo esta semilla interna también se desarrolla y se acopla al pensamiento dando referentes, respuestas y formulas para la propia superación. En resumen el cuento nos proporciona la posibilidad de asumir la realidad a través de una cultura del imaginario que es quien asegura su fecundidad de siglo en siglo y de milenio en milenio.

Como se deben explicar los cuentos?

Antiguamente eran las abuelas o los mayores los que acostumbraban a explicar cuentos. Eran las personas que empezaban a guardar cierta distancia con el mundo y desde la quietud podían hablar a la imaginación del niño.
Ahora es cada vez más difícil encontrar personas con este saber hacer, pero todos los que amamos los cuentos deberíamos intentarlo. Primero conviene leerlos, contarlos despacio dejando que las imágenes que se forman nos vayan hablando y en cada nuevo intento irán mejorando las narraciones. Explicar cuentos genera un gran numero de resultados positivos. Los niños practican habilidades como saber escuchar, enriquecen su vocabulario, visualizan las imágenes, recuerdan... Cualidades todas ellas necesarias para desarrollar un pensamiento despierto y vivo. Los cuentos también proporcionan un rico material para alimentar su imaginación y sus juegos dramáticos .Un cuento antes de ir a dormir cada día nos brinda un espacio de intimidad. La repetición de las expresiones día a día transmiten al niño la seguridad de que todas las cosas están en orden. A los niños les encanta escuchar la misma historia muchas veces. Los cuentos leídos o explicados de forma melódica sin dramatizar las emociones como la excitación o el miedo, son más adecuados para los niños.

El final feliz que es una de las características de los cuentos, genera también seguridad y permite a los niños implicarse emocionalmente en los relatos. El mejor cuento para tu hijo es el que te ha hecho disfrutar a ti mismo. Estas historias no solamente satisfacen al niño sino que también alimentan al niño que todos llevamos escondido. Un libro bien hecho, bien escrito, con ilustraciones de buena calidad, es un tesoro para toda la vida. Explicar cuentos por la noche o una tarde de lluvia o en un momento tranquilo del día, sentarse en las rodillas de la madre o del padre y mirar las imágenes del cuento mientras se le lee el texto, son momentos únicos, que además de ser divertidos, fortifican los vínculos entre los padres y los hijos, y són un paso adecuado para desarrollar buenos lectores en la etapa escolar.

“Si quieres un adulto con un pensamiento creativo, de pequeño cuenta le cuentos, si lo quieres además sabio, cuenta le más cuentos” .A. Einstein.

tomado de:http://www.ingedicions.com/recursos/contarcuentos.htm